jueves, 26 de febrero de 2009

EL PROCESO DE REGIONALIZACION EN EL PERU


Antes que la Regionalización se convirtiera en un tema político generador de espacios de debate y desacuerdos, intelectuales, pensadores y uno que otro letrado, concluía y recomendaba que la Regionalización era – Y seguirá siendo una utopía si no se fortalece su funcionalidad – la única alternativa de Justicia Social, capaz de encaminar la desconcentración económica, política y social de la ya caótica Lima. Es importante precisar a la vez que la Regionalización se define como “Territorios divididos políticamente que contiene Cultura, pueblos, recursos materiales ciudades y producciones”.

Corría los 20 del centuario pasado y Mariàtegui en uno de sus 7 ensayos de la Realidad Peruana, proponía la Regionalización no solo como uno de los serios y álgidos problemas que afrontaba el Perú republicano; sino también como una opción en la Fundación de un Estado Integral.

El autor señala que el regionalismo experimentado en su tiempo “No denuncia un conflicto entre la capital y las provincias, y si un conflicto entre el Perú Costeño y Español y el Perú Serrano Indígena”.

Así el autor segmenta la población peruana en tres razas con sus respectivos credos; La costeña, mestiza o española; la Andina y la Amazónica. Estas dos ultimas son las siempre desplazadas por la raza dominante, quienes se deben al poder político y económico nacido de la explotación de los marginados. Por lo tanto para su concepción “El proceso de regionalización el Perú no puede dividirse longitudinalmente sino altitudinalmente”.

Esto no solo segmenta espacios naturales, como la costa, sierra y selva, sino también segmenta culturas, costumbres, ideologías y pueblos. Así desde el planteamiento de Mariàtegui las regiones del Perú deben estar distribuidas por raza mas no por ejes estratégicos ni actividades económicas. La preponderancia que Mariàtegui otorga a la raza por encima de cualquier otra condición, desde mi punto de vista considero que a través de esta concepción deseaba evitar las relaciones dominantes que mayoritariamente eran establecidas por los mestizos o costeños. Así, los propios andinos y amazónicos, establecerían su propia formación económica social y por ende nuevas relaciones sociales de producción, en donde la subordinación quedaba excluida dentro de las convenciones sociales.

El Perú debe reposar sobre las naturales cimientos biológicos, creándose un país mas autóctono

Paralelamente a el otro Critico egresado de una Universidad del Norte Peruano, propone la Regionalización como una finalidad del estado democrático, Señalando que primero, “La investigación previa de la realidad nacional, la apreciación económica y geográfica de las regiones partiendo de la economía elemental o regional, para ir concatenándolo a través de una serie de elementos que identifiquen cualitativa y cuantitativamente a las regiones integrándolas a través de una totalidad orgánica”.

Si bien Haya planeta la realización de diagnósticos, reconocimiento de fortaleces, debilidades y potencialidades regionales como punto de partida para la conformación de regiones, el cual es aplaudido, no se pueden determinar las regiones teniendo como premisa el factor económico. Es inadmisible que la economía sea el factor de mayor influencia, relegando culturas e identidades que no solo vienen de la construcción de un estado democrático, sino desde mucho antes quizás del imperio incaico, el Desgarramiento que propone Haya debe ser enlazado con las mejores propuestas de Mariàtegui, tal consolidación permitiría realizar una descentralización totalmente integral, ya que si el conductor del comunismo peruano propone el respeto de identidades – Sin llegar claro a la etnología conservadora - Haya realiza sus aportes desde la óptica económica.

Víctor Belaunde en “La Realidad Nacional”, que no es más que la contestación a los Siete Ensayos de Mariátegui – Debemos observar indicadores de Tiempos y Espacios de ambos autores para extraer un posible juicio – indica que en el regionalismo hay además de la cuestión de la base o criterio demarcativo, dos cuestiones que son de igual o mayor importancia: “La Forma en que debe constituirse el regionalismo superior que debe regir cada región y el deslinde de las atribuciones de estas y del gobierno central”..

En la propuesta de Belaunde, realza las formas y fondos – Aspectos que Mariàtegui reducio – para el inicio del proceso regionalista y federalista.

En la historia Peruana se observan varios intentos de aglomeración territorial, pero bajo distintos fines u objetivos. Así en la etapa colonial la creación de segmentos territoriales se debió a la administración Tributaria.

Llegada la República los fines ya no eran netamente terratenientistas sino la búsqueda de organización en los territorios emancipados.

Escapándonos de las propuestas teóricas y de líneas históricas, la aplicación en la práctica del proceso regionalista, ha sido desarrollada según el pensamiento ideológico y de intereses de los gobiernos de turno. Así podemos comprobar que el primer intento dado por los años 84’ del pasado siglo los propósitos regionalistas se encontraban en contraposición con los propósitos del intento centralista del Fujimorismo.

En la Constitución Política de 1979 el titulo IV y Capitulo XII, en el Articulo 259 “Las regiones se constituyen sobre la base de áreas contiguas integradas histórica, económica, administrativas y culturalmente. Conforman unidades geo­económicas.

Esta premisa es la corroboración de los planteamientos teóricos que años atrás pensadores e intelectuales habían desarrollado en la materia y que propone la conformación de regiones determinados por aspectos económicos y culturales, fundamentales para el desarrollo del Nuevo espacio geografico.

Desear obtener una región basada en factores como productividad y crecimiento, es pretender una región mercantilizada por determinadas elites. Lo idóneo es la creación de un nuevo territorio en lo material e inmaterial.

El segundo Gobierno de Belaunde Terry basado en la Constitución del 79 promulga en el 84 el Plan Nacional de Regionalización cuyo planteamiento era la dotación de criterios para la conformación de las regiones políticas. Esta propuesta debido a la inmadurez política no logro consolidar las Iniciativas Descentralistas, sino la paralizaron por más tiempo.

Llega el 85 y Alan García bajo el Partido Aprista Peruano, de Ideología Centro-Izquierda, con un Discurso Rebelde y de Igualdad Social, aprueba dos años mas tarde La Ley de Bases de la Regionalización (Ley N° 24650), marco legal que fecundaría 12 regiones políticas. Es muy importante precisar que dos de las tres esferas del estado fueron transferidas a los Gobiernos Regionales:
Facultades Legislativas, cuya entidad recaería sobre un naciente Consejo Regional, y serian quienes se encargarían de la normatividad en la región
Facultades Gubernamentales, el gobierno Central transfería funciones netamente administrativas, ya sea de índole social y/o político.
Las Facultades Judiciales, no fueron transferidas pues este poder es centralista inicialmente por principios Jurídicos. Seria bueno, Importante y teniendo como base la Identidad Nacional, iniciar procesos de Descentralización Judicial, ello de la mano con culturas y Costumbres Regionales.

De las dos anteriores experiencias podemos decir que fue la constitución del 79 que apertura nuevas acciones en el campo de la descentralización, probabilidades que eran inexistentes en la constitución del 33. Esa misma constitución dotó de argumento legal a los actores políticos para iniciar acciones en pos de la desatomización del Estado Peruano.

Así también es necesario indicar que la Constitución del 79, poseía un carácter más integral, Nacional, Democrático y Participativo que la futura constitución Neoliberal de la dictadura Fujimorista. Haciendo una breve comparación, la del 93 suprimía en el aspecto Económico La Participación del Estado en temas monetarios, la desregulación de transnacionales, trato igualitaria de la empresa privada y nacional. En conclusión el estado se consideraba “Ineficiente” para la administración de recursos y Disfuncional para sus operaciones técnicas, asumiendo así la filosofía Resevoletista que fijaba al Estado no como la Solución sino como un problema, fiel pensamiento del Neoliberalismo Conservador.

La constitución del 93 giro por completo los avances generados a partir de la constitución del 79 en el tema de regionalización y aun más la primera se contrapondría a las bases descentralistas del gobierno Aprista.

De entre las acciones desarrolladas por El Dictador Fujimori fue la disolución de las 12 regiones políticas y la creación del Consejo Transitorio de Administración Regional, para luego establecer 24 regiones, basadas en los 24 departamentos y la provincia constitucional del Callao. El Máximo cargo Regional, era ocupado a raíz de la designación del Presidente de la República. Hecho que generaría Dependencia y Subordinación de las Regiones para con Lima, y más aun a pleno antojo de uno de los Gobiernos mas Corruptos en la Historia Peruana.

Específicamente el Marco Legal de la Constitución de 1993 en el Titulo II, Capitulo I Articulo 43 “La República del Perú es democrática, social, independiente y soberana. El Estado es uno e indivisible. Su gobierno es unitario, representativo y descentralizado, y se organiza según el principio de la separación de poderes”. Por ende tal constitución con contempla en ningunos de los artículos referente a la estructura del Estado las regiones como ejes de descentralización, y ni la propia descentralización como medio y fin.

En el 2002 el Gobierno de Alejandro Toledo promulgo la Ley de Bases de la Descentralización cuyos objetivos se encuentra distribuido en cuatro ejes:
Económico, aspira a la redistribución de los recursos del estado, cobertura de los servicios sociales, competitividad y financiamiento regional.
En lo Administrativo, modernizar y simplificar los sistemas administrativas, otorgándole mayor grado de eficiencia y eficacia,
En lo social, la Educación, Participación y el Desarrollo Humano son los pilares
Y finalmente en el nivel ambiental busca el ordenamiento territorial y la gestión coo-participativa ambiental.
Un año más tarde el Consejo Nacional de Descentralización elaboro la Ley Orgánica de Regionalización y que fue a la vez aprobado por el Gobierno Toledista. En el se esbozan un determinado numero de principios, de entre los cuales se mencionan:
. La Participación de los ciudadanos en la toma de decisiones y en la gestión de los gobiernos regionales. Ello con la finalidad de hacer ciudadanos activos a los pobladores de una zona geográfica.

. La Transparencia, Este principio a la vez debe ir entrelazado con la difusión. El ocultamiento de información, es un delito en el cual infringen los gobiernos. El actual gobierno a través de la ley del Silencio Administrativo, flexibiliza y agiliza las respuestas de los niveles de gobierno.

. La Inclusión, el gobierno tiene por finalidad ultima la integración de los excluidos y marginados producto del modelo económico de la constante histórica pobreza.

. Eficacia.- Los Gobiernos Regionales organizan su gestión en torno a los planes y proyectos de desarrollo regional concertados, al cumplimiento de objetivos y metas explícitos y de público conocimiento.

. Eficiencia.- La política y la gestión regional se rigen con criterios de eficiencia, desarrollando las estrategias necesarias para la consecución de los objetivos trazados con la utilización óptima de los recursos.

. Sostenibilidad.- La gestión regional se caracteriza por la búsqueda del equilibrio intergeneracional en el uso racional de los recursos naturales para lograr los objetivos de desarrollo, la defensa del medio ambiente y la protección de la biodiversidad.

. Imparcialidad y neutralidad.- Los Gobiernos Regionales garantizan la imparcialidad y neutralidad en la actuación de la Administración Pública.



¿Qué rol vienen cumpliendo los Gobiernos Regionales hasta la Fecha?, ¿Se van cumpliendo sus propósitos? y ¿Cuáles son sus limitantes?
Los gobiernos Regionales palidecen de una megadiversidad de problemas, partiendo principalmente de su inmadurez técnica y política en la realización de un gobierno Eficaz y al servicio de la gente, así como también de su escasa visión y óptica integracionista. Ponerse a pensar y trabajar todos juntos, en torno a la concepción y ejecución de un modelo económico autónomo y adecuado para sus propias regiones es lo menos que puede pedirse a los gobiernos regionales, más allá de actitudes egocéntricas o de posiciones políticas de extrema derecha o de extrema izquierda.
Urge la aplicación de políticas coherentes, realistas y prácticas que les permita abrirse camino propio con determinación y destreza, apegándose a su derrotero con fidelidad.
Y aun cuando los vientos del destino soplen en contra de los gobiernos regionales, -como seguro soplarán si hubiese el menor descuido, la excesiva burocracia, la falta de capacidad de gasto y la ineptitud de sus funcionarios -, deberían saber cómo arreglar sus velas para que hasta los ventarrones contrarios contribuyan a su avance y triunfo indetenible a corto, mediano o largo plazo.

REFERENCIA BIBLIOGRAFICA:
1.- MARIATEGUII, José Carlos “7 Ensayos de la Realidad Peruana”.
2.- BELAUNDE, Víctor Andrés “La Realidad Nacional”.
3.- GONZALES DE OLARTE “Desarrollo Regional”.
4. Constitución de 1979, 1993.